LA HISTORIA DE VÍCTOR Y CINTHYA

Podcast Las Públicas


• Diseño de portada: Dania Chávez

• Guión: Ronnie Farfán

• Producción: Cynthia Nunez-Curto, Aron Nunez-Curto y Johuseline Porcel

• Actúan: Andrea Brissolese, Arturo Nicolás y Marcello Rivera


Víctor, un hombre trans, causa conmoción en un consultorio al revelar que está gestando de manera no deseada. Felizmente cuenta con el apoyo de su amiga, Cinthya. Ambos se acompañan y se enfrentan al estigma y a las miradas de un embarazo en una persona trans, y se apoyan cuando la vida de Vichi está en riesgo.


 

GUIÓN

ESC. 1: INT. OFICINA DE LA EMPRESA DONDE TRABAJAN VÍCTOR Y CYNTHIA EN ICA. DÍA

Cynthia (29) está imprimiendo unas facturas en la oficina que comparte con Víctor (29). Abre unos pioners y engrapa algunos documentos hasta que entra Víctor. 

Mientras se desarrolla la conversación, la impresora sigue sonando por momentos y se les escucha a ambos tecleando en sus computadoras. 

CYNTHIA: Oye, dice Toño para ir a tomar unas chelas a su casa a la salida. Me acaba de pasar la voz. Me dijo que te avise. ¿Vamos?

VÍCTOR: No creo que pueda, chola. Anda tú no más. De ahí me cuentas qué tal.

CYNTHIA: ¿Por qué, mi Vichi? ¿Qué tienes que hacer, ah? Seguro tienes un plancito por ahí, ¿no?

VÍCTOR: (SE RÍE) No, no, nada.

CYNTHIA: Ya pues, cuenta, no te hagas el misterioso, Vichi.

VÍCTOR: En serio. Tengo una cita médica.

CYNTHIA: ¿Cita médica? ¿Te sientes bien?

VÍCTOR: Sí, todo bien. Solo es un chequeo regular que siempre me hago.

CYNTHIA: Ya pues, Víctor, no me florees, de cuando acá tú…

VÍCTOR: Franco…

CYNTHIA: Bueno, si no me quieres contar, no hay roche, pero no me agarres de lorna pues… 

VÍCTOR: Lo que pasa es que…

CYNTHIA: Ya, cuéntame, cuéntame…

VÍCTOR: Oye, Cynthia, pero no vayas a estar contando, ah.

CYNTHIA: Ay, cómo hablas, oye. Como si yo fuera que…

VÍCTOR: Ya te conozco, ya. Contarte algo a ti es como publicarlo en el periódico.

CYNTHIA: (CON UN SONIDO DE SORPRESA) Qué malhablado…

VÍCTOR: Bueno, ¿no vas a decir nada, entonces?

CYNTHIA: (HACIENDO UN SONIDO CON LA BOCA) Te la juro por esta. 

VÍCTOR: Lo que pasa es que… parece que estoy embarazado…

CYNTHIA: ¿Qué? ¿Embarazado has dicho?

VÍCTOR: Sí, así parece…

CYNTHIA: Bueno, lo que pasa es que yo pensé que con eso de las hormonas, ya no te venía la regla ni nada…

VÍCTOR: No, no. Todavía me viene. Es que tampoco he empezado hace mucho el tratamiento la verdad…

CYNTHIA: ¿Y qué vas a hacer?

VÍCTOR: Nada pues, voy a ir al médico porque no lo puedo tener…

CYNTHIA: Claro, claro. ¿Y ahí es dónde estás yendo ahora a la salida?

VÍCTOR: Sí, he sacado una cita con un médico que me han recomendado.

CYNTHIA: ¿Quieres que te acompañe?

VÍCTOR: ¿Pero no tienes que ir a lo de Toño?

CYNTHIA: Sí pues, Vichi, pero esto es más importante. Te acompaño, amigo. A menos que quieras ir solo, claro…

VÍCTOR: No, no, vamos, vamos. Siempre es mejor ir acompañado al médico, sobre todo en estos casos…

CYNTHIA: Ya, sale. Le voy a decir a Toño que no me apunto, entonces. Yo solo tengo que terminar de imprimir estas facturas y ya estoy, así es que tú me avisas.

Un efecto de sonido.

ESC. 2: INT. CONSULTORIO MÉDICO. DÍA.

Víctor y Cynthia entran al consultorio. Arturo (50), el doctor, cierra la puerta tras ellos.

ARTURO: Asiento, por favor. A ver, ¿cuántas semanas tienes, hija?

CYNTHIA: ¿Cómo?

ARTURO: Que cuantas semanas tienes… de embarazo, me refiero…

CYNTHIA: No, doctor. Yo no soy la paciente.

ARTURO: ¿No? (REVISA SUS PAPELES) Pero aquí dice. ¿Tú no eres Victoria?

VÍCTOR: No, doctor. Yo soy el paciente. Soy Víctor, doctor.

ARTURO: Ah… (CON DIFICULTAD) Víctor… 

VÍCTOR: Así es, doctor.

ARTURO: Pensé que era para tu amiga. Lo que pasa es que uno nunca se imagina que…

VÍCTOR: Sí, entiendo, doctor. No se preocupe.

ARTURO: Pero tú, dime ¿no tomas hormonas o algo? ¿Cómo así?

VÍCTOR: Recién empecé a tomarlas doctor…

ARTURO: Ah ya. Pero has debido cuidarte pues. Mira, (CON DIFICULTAD) Víctor, yo no veo casos como el tuyo la verdad. Yo solamente atiendo a mujeres, así es que vamos a tener que dejarlo aquí no más.

VÍCTOR: ¿Cómo, doctor? 

ARTURO: Nada te decía que yo no puedo ver tu caso, lamentablemente, (CON DIFICULTAD) Víctor…

VÍCTOR: Pero ¿cuál es el problema? ¿Por qué no me puede atender? Yo voy a pagarle por sus servicios como todo mundo…

ARTURO: No, no. Es simplemente que yo prefiero no meterme cuando son casos ya más especiales como el tuyo… tú ya estás siguiendo un tratamiento y todo…

VÍCTOR: Pero eso no tiene nada que ver, doctor. El proceso es el mismo que para todas sus pacientes…

ARTURO: Sí, pero yo simplemente prefiero no verlo. No es el tipo de pacientes que yo veo, Víctor… Yo no tengo nada contra tu opción… yo entiendo ah…

VÍCTOR: Doctor, no es ninguna opción, eso no existe. 

ARTURO: Bueno, a lo que me refiero es a que…

VÍCTOR: Doctor, ¿me está diciendo que no me va a atender porque soy trans?

CYNTHIA: Oiga, doctor, eso es discriminación, no se pase…

ARTURO: No se trata de eso…

VÍCTOR: ¿Entonces, doctor? Yo necesito lo mismo que cualquiera de las pacientes a las que usted atiende…

ARTURO: Es un tema personal, Víctor… no me entiendes…

VÍCTOR: No, no lo entiendo, doctor. A ver explíqueme, porque yo no lo entiendo.

CYNTHIA: Sí, doctor, yo tampoco lo entiendo ah…

VÍCTOR: (CAMBIANDO DE TONO) Doctor, ayúdeme, no tengo a donde ir, qué voy a hacer si usted no me da una mano. He venido donde usted porque una amiga me dijo que estaba segura que usted me iba a atender. Póngase en mis zapatos, doctor. Es lo único que le pido.

ARTURO: (DESPUÉS DE UNA PEQUEÑA PAUSA, SUSPIRA, DÁNDOSE POR VENCIDO) Está bien… ¿cuándo puedes venir?

Un efecto de sonido.

ESC. 3: INT. OFICINA DE LA EMPRESA DONDE TRABAJAN VÍCTOR Y CYNTHIA EN ICA. DÍA. 

Víctor teclea en su computadora. Entra Cynthia. 

CYNTHIA: ¡Ufff, Vichi, ¡no sabes el tráfico! La combi se ha demorado como veinte minutos más, creo… ¿Cómo estás?

VÍCTOR: Ahí bien. Me duele un poco la barriga. Pero creo que todo bien, felizmente. El doctor me dijo que me podía doler un poco así es que debe ser normal, no?…

CYNTHIA: ¿Y no te dio pastillas para el dolor?

VÍCTOR: Sí, sí, aquí tengo todas las pastillas que me mandó. Ya tomé dos para el dolor.

CYNTHIA: Ah ya, qué bueno. Ayer me quedé preocupada porque todavía seguías un poco turulo cuando te dejé…

VÍCTOR: (RÍE) Sí, pero eso es normal por la anestesia…  (SE QUEJA DEL DOLOR) Au…

CYNTHIA: ¿Qué pasa? ¿Te duele?

VÍCTOR: Sí, un poco. Pero ya se va a pasar seguramente. 

CYNTHIA: ¿Por qué no le avisas al doctor?

VÍCTOR: No, mejor me espero hasta el martes que me toca verlo. Además, el solo ve estos casos los martes. Los demás días trabaja en una clínica normal. Me dijo que mejor no lo molestara en la semana a menos que fuera una emergencia.

CYNTHIA: ¿Estás seguro? Si te sientes mal, él tiene que verte, Vichi, no importa que esté trabajando en otra cosa…

VÍCTOR: No, está bien, tranquila. Más bien, ¿no sabes dónde han puesto el tóner? Ya se le acabó a esta impresora.

CYNTHIA: Ahí arriba. Atrás de ti.

VÍCTOR: Ah, bacán. ¿Y por qué lo han puesto tan alto? (SE OYEN SUS ESFUERZOS) A ver si alcanzo… ¡Au…!

CYNTHIA: Cuidado, Vichi. Tú, siéntate no más, yo me encargo. 

VÍCTOR: Ya, está bien. Yo mejor me voy a servir un té. Algo caliente me va a hacer bien para la panza.

CYNTHIA: Anda, anda. Despacio ah.

Víctor sale. Se escucha cómo Cynthia abre y cierra una gaveta y saca el tóner. Suena el teléfono de la oficina. Cynthia contesta.

CYNTHIA: ¿Aló? Hola Eduardo. No, justo se acaba de mover un ratito a la cocina. Pero ya no tarda en volver, solo se ha ido a servir un té y viene.

Víctor entra con su taza de té sobre un plato.

CYNTHIA: (CONT.) Ahí está, ahí está, ahí está, te lo paso… Víctor, es Eduardo, justo…

Víctor se desploma. Se oye el sonido de la taza y el plato que salen disparados. Cynthia tira el teléfono y va a auxiliar a Víctor, se escucha cómo le da pequeñas palmadas en el rostro esperando una reacción. Le habla a él mientras, al mismo tiempo, pide ayuda gritando cada vez más fuerte. 

CYNTHIA: ¡Mierda! ¡Víctor! ¡Víctor! Háblame, Víctor. ¡Ayuda! ¡Una ambulancia! ¡Víctor, reacciona, por favor! ¡Una ambulancia, por favor! ¡Un médico!

Un efecto de sonido. 

ESC. 4: INT. LA HABITACIÓN DE UN HOSPITAL EN ICA. DÍA. 

Víctor está acostado en una camilla. Se oye el sonido de una puerta y entra Cynthia.

VÍCTOR: ¡Amiga!

CYNTHIA: ¡Vichi!

Cynthia corre a abrazarlo y se oye el sonido de un beso. Víctor le advierte.

VÍCTOR: Uy cuidado, cuidado, que sigo con la vía puesta. 

CYNTHIA: Ay, perdón, amigo. Me emocioné. ¿Cómo estás?

VÍCTOR: Ya está todo bien. 

CYNTHIA: ¿Qué pasó?

VÍCTOR: Nada pues, amiga, parece que el doctor hizo mal el procedimiento y me lesionó el cuello del útero. Eso fue lo que me causaba los dolores y la hemorragia.

CYNTHIA: Ay, carajo… eso era…

VÍCTOR: Sí, pero ya se encargaron aquí. He tenido suerte porque no me han hecho ningún problema. A una amiga le pasó y los médicos no la quisieron atender, la denunciaron y todo un chongo… 

CYNTHIA: Ta mare, Vichi, qué salado. 

VÍCTOR: Sí, pasa más seguido de lo que te imaginas, no creas.

CYNTHIA: Es lo malo de que todo esto sea así clandestino, pues. Nadie supervisa a esos médicos, uno no sabe ni que le están haciendo… hay gente que se muere en esos consultorios, Vichi, cuántas chicas…

VÍCTOR: Uff! felizmente no me pasó. Ya, no nos asustemos más. Créeme que ya he tenido bastante con estos días aquí.

CYNTHIA: Ay, si, amigo, tienes razón, perdona. Oye ¿y tu familia sabe que estás acá? ¿Han venido a verte?

VÍCTOR: ¿Mi familia? Uff, no los veo hace casi cinco años… qué se van a enterar, tampoco creo que les importe mucho la verdad.

CYNTHIA: Ay, no digas eso, amigo. Mira, lo bueno es que aquí estamos siempre tus amigos para ayudarte, ¿ves? ¿Cuándo sales de aquí?

VÍCTOR: Hoy mismo y ya mañana vuelvo a la oficina. 

CYNTHIA: Ay, qué bueno, te he estado extrañando, oye. Todos han estado preguntando por ti.

VÍCTOR: Oye, Cynthia, no habrás dicho nada, ¿no?

CYNTHIA: (DUDANDO) ¿Nada? ¿Cómo nada?

VÍCTOR: Cynthia… (Pausa) Cynthia…

CYNTHIA: Ay, Vichi, pues, es que todo el mundo estaba preguntando qué te había pasado.

VÍCTOR: Y no me digas que por eso le has contado a todos los que te preguntaban.

CYNTHIA: No, a todos no, pues, tampoco.

VÍCTOR: ¿A quién sí, entonces?

CYNTHIA: A Toño no más…

VÍCTOR: Cynthia, me juraste que no ibas a decir nada. Ay, pero si tú eres…

CYNTHIA: ¡Ay, perdona pues, Vichi! Es que todo esto me puso bien nerviosa…

VÍCTOR: Aunque sea le habrás dicho a Toño que no diga nada, ¿no?

CYNTHIA: Ah, sí, eso sí. Por eso no más le conté. Le dije que pobre de él, que si abría la boca, se olvidaba de este cuerpo latino…

VÍCTOR: ¿Qué? No me habías contado que tú y Toño estaban…

CYNTHIA: Ay, amigo, una tiene que ser discreta a veces también pues…

FIN

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